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LA BODEGA EN CASA |
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COMO HACER LA BODEGA EN CASA Por más pequeña que sea una casa, siempre hay un lugar para guardar los vinos. Los tintos, porque se añejan naturalmente. Y los blancos, para llevarlos a enfriar una horas antes de tomarlos. Como una biblioteca tiene grandes obras y otras menores, una bodega debe guardar algunos grandes vinos, que se abrirán sólo en ocaciones especiales, y también debe guardar vinos variados para el consumo cotidiano. La función de la bodega propia consiste en que el vino no vaya del almacén a la mesa. El traslado lo agita y el vino precisa descanso: una semana, quince días antes de ser descorchado. De acuerdo al gusto actual, los vinos blancos, frescos, del año, están listos para ser bebidos cuando han reposado una o dos semanas en nuestra bodega. Sin embargo, pueden mantenerse muy bien hasta dos años. El objetivo es tener siempre a mano varietales y cortes diferentes. Por ejemplo, algunas botellas de vino blanco aromático, bien frutado; otras de blanco seco y siempre, champagne. En último término la selección de nuestra bodega responderá al paladar propio. Con respecto a los tintos, debemos probarlos todos los años; otros a los dos o a los tres años; algunos hasta seis. No conviene dejar pasar más tiempo, ya que tienen su tiempo de estacionamiento en la bodega elaboradora. Un detalle importante para saber cuáles vinos podemos guardar más tiempo es el corcho. Los vinos finos de corcho largo, pulido, sin fallas, durarán, por fuerza, más que los otros. Algunas bodegas cuidan este detalle esencial: basta descorchar una sola botella para saberlo. Por otra parte, si se ha guardado una partida de seis botellas de un vino determinado y, al año de guardada, se destapa una botella y se observa que el vino ha rebasado un corcho demasiado corto o fallido; si se nota que el vino impregna ya, por ejemplo, la mitad del corcho, a tomar rápidamente toda la partida: el oxígeno ha comenzado a penetrar y el vino a picarse. El criterio de selección de los tintos que guardaremos tiene que ser tan amplio como el aplicado a los blancos o aun un poco más vasto, ya que los tintos duran. No se necesita un gran espacio para una bodega casera, teniendo en cuenta que las botellas deben guardarse horizontalmente para que el vino moje el corcho, impidiendo que se reseque y deje pasar el aire. Existen actualmente estructuras de metal o madera para colocar las botellas. Pero también pueden acomodarse en forma de pirámide unos sobre otras, según la marca. El armario, estantería o espacio a ras del suelo elegido para hacer la bodega debe reunir las siguientes condiciones:
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Beber con moderación. Prohibida la venta a menores de 18 años. |
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